Lunes, 15 de Diciembre de 2014
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La cocaína entra del Perú por el Titicaca y lo saben pobladores y autoridades

Es un secreto a voces. La pasta base de cocaína recorre las estrechas calles del poblado de Puerto Acosta (La Paz) como cualquier otro producto. Llega desde la Amazonia peruana y atraviesa gran parte del lago Titicaca.

La cocaína entra del Perú por el Titicaca y lo saben pobladores y autoridades

Es un secreto a voces. La pasta base de cocaína recorre las estrechas calles del poblado de Puerto Acosta (La Paz) como cualquier otro producto. Llega desde la Amazonia peruana y atraviesa gran parte del lago Titicaca hasta llegar a la ciudad de El Alto, desde donde se la distribuye generalmente hacia Brasil. En todo el trayecto, que dura casi cinco horas, hay poco patrullaje antidroga. Los narcos tienen casi la vía libre para comercializar los estupefacientes.

Puerto Acosta está a 200 kilómetros de la sede de Gobierno.

La localidad, cercana al lago Titicaca y fronteriza con Perú, despierta recién por la noche. El negocio de la cocaína en esa región no es un secreto, hay pobladores que están conscientes de que la droga pasa por sus empedradas calles durante tres noches a la semana. Prefieren callar, por temor, y así dejan que la sustancia controlada llegue al país desde Perú.
“Son tres noches a la semana, llega gente peruana a las comunidades de Janko Janko y Villa Puni (ambas en Puerto Acosta) y desembarcan droga”, relata a EL DEBER un habitante de Puerto Acosta.

Otra pobladora comenta que los narcos pagan entre 200 y 250 dólares a los balseros del lugar para que la pasta base de cocaína ingrese a territorio nacional.

La ruta
Ya en el suelo boliviano, la droga recorre siete municipios paceños antes de llegar a El Alto. De Puerto Acosta pasa a Escoma, Puerto Carabuco, Ancoraimes, Achacachi, Huarina y Batallas.

Antes de esa travesía terrestre, según la gente, los narcos utilizan las rutas lacustres de Pasuja, isla Parajachi y Villa Puni. En territorio peruano, la sustancia llega a las municipalidades de Tilali, Conima, Moho y Vilquechico, que están en el departamento de Puno.

La información de la ruta fue concedida a este medio por un poblador que en una ocasión transportó droga vía lacustre desde la isla Soto, en Perú, hasta la comunidad boliviana de Villa Puni. En un principio, dice el poblador de no más de 30 años, no conocía qué producto iba a trasladar. “Me dijeron gasolina y garrafas. Luego me di cuenta de que era droga. Me callé, no dije nada. Me pagaron 200 dólares por la lancha y me pidieron que me vaya. Da miedo, porque son peruanos, pero también hay bolivianos”, denuncia.

El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, admite que es “humanamente imposible” controlar la frontera lacustre, pero añade que se logrará disminuir el tráfico de drogas con la instalación de radares.
“Los narcos aprovechan las barcazas para trasladar la droga de Perú, cruzando el lago sagrado del lado boliviano (...) en tierra transportan la droga hasta en burros por rutas inaccesibles para la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn)”, detalla Cáceres.

¿Hay una ruta definida en el lago Titicaca por los narcos? Cáceres prefiere callar. Es por estrategia y por seguridad, dice.

Este medio se comunicó con el Departamento de Relaciones Públicas de la Dirección Antidrogas (Dirandro) de Perú. Desde esa oficina se confirma que la pasta base de cocaína pasa por el lago Titicaca y llega a Bolivia, pero prefieren evitar mencionar los poblados por los que recorre la sustancia controlada, esto por razones de estrategia y de seguridad.

Fuente: http://www.eldeber.com.bo/bolivia/cocaina-entra-titicaca-pob...

Imágenes tomadas de la Fuente o de Internet.

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