El Gobierno boliviano negociará un nuevo estatus jurídico para las relaciones diplomáticas con el Vaticano, con la perspectiva de que éstas estén ajustadas a la Constitución Política del Estado, vigente desde 2009.
Ahora tenemos que emprender una negociación compleja y delicada. Vamos a negociar un nuevo estatus jurídico para el conjunto de acuerdos que hacen a la relación entre Bolivia y la Iglesia; la Iglesia de Bolivia y el Vaticano. Conversaré sobre este aspecto y será una negociación muy prolongada e importante, informó a La Razón el embajador boliviano ante la Santa Sede, Armando Loaiza, quien en las próximas horas viajará a Roma para asumir su misión. El 6 de julio tomó juramento del cargo en un acto celebrado en la Cancillería del Estado.
El diplomático, que fue canciller de Bolivia entre 2005 y 2006, explicó que esta negociación comenzará con un análisis sectorial en los programas en esfera de la educación, de la salud y de la gestión social que tiene la Iglesia en Bolivia a través de acuerdos con el Estado. Veo a la Iglesia preparada, sensible a la nueva realidad sociopolítica que tiene nuestro país conforme a nuestra Constitución, remarcó Loaiza, para precisar que en el país existen unos 2.000 proyectos ejecutados por la institución religiosa.
Principios. Desde la fundación de Bolivia, el 6 de agosto de 1825, las sucesivas constituciones reconocieron a la católica como la religión oficial del país, aunque sin descuidar el principio de la libertad de culto. Con la Carta Magna de 2009, aprobada durante un complejo proceso de negociación política que incluyó la instalación de una Asamblea Constituyente, el Estado se declaró independiente de la religión, pero reconoció la libertad de cultos y a las cosmovisiones, un concepto que abarca prácticas de los pueblos indígenas del país.
El Santo Padre, durante la visita que cumplió en Bolivia entre el 8 y 10 de julio, rescató conceptos de la Constitución boliviana, aunque relievó que el documento haya podido admitir la diversidad de las 32 nacionalidades que existen en territorio nacional al amparo de un Estado unitario. Bolivia está dando pasos importantes para incluir a amplios sectores en la vida económica, social y política del país; cuenta con una Constitución que reconoce los derechos de los individuos, de las minorías, del medio ambiente, y con unas instituciones sensibles a estas realidades, manifestó el Obispo de Roma poco después de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de El Alto.