Es el mandatario de Bolivia con más tiempo en el poder desde la fundación de la República en 1825. Evo Morales afirmó ayer que "tiene más fuerza para continuar gobernando el país y garantizar la "liberación definitiva de Bolivia.
El Jefe de Estado cumplió nueve años, ocho meses y 27 días en el poder sin interrupción y superó al mariscal Andrés de Santa Cruz, quien gobernó durante nueve años, ocho meses y 24 días.
"Personalmente, estoy muy satisfecho, contento y con mucha más fuerza para seguir avanzando, para garantizar una liberación definitiva para Bolivia, y desde aquí aportar con nuestra experiencia para todo el mundo; ese es nuestro gran deseo, dijo Morales en un discurso pronunciado en el Templo de Kalasasaya, en el municipio de Tiwanaku.
Morales dijo que entre 2006 y ahora se batieron varios récords: se impuso ocho veces en las urnas (en elecciones y referendos) con más del 50% y 60% de la votación; las reservas internacionales crecieron de 1.700 millones de dólares en 2005 a 15.000 millones; el Producto Interno Bruto (PIB) subió de 9.000 millones de dólares en 2005 a 33.000 millones de dólares; hasta 2005 se sanearon 9.321.000 hectáreas de tierra, en adelante se titularon 66.000.774 hectáreas.
Morales habló en el templo de Kalasasaya por 45 minutos.
Dijo que el golpe más duro que vivió durante su gobierno fue la conspiración de la "media luna.
Reconoció que también tuvo desaciertos. "Estoy seguro de que ha habido errores, pero más aciertos que errores. Uno errando siempre aprende, es mejor aprender errando para nunca olvidarse en la vida, recalcó.
Morales compartió este logro con cinco de sus ministros que lo acompañan desde su primer mandato: el de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca; de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; de Economía, Luis Arce; de Gobierno, Carlos Romero; y de Educación, Roberto Aguilar, a quienes entregó un certificado de reconocimiento.
Más tarde, en un acto en el municipio de Entre Ríos (Cochabamba), dijo que su gestión no sólo es un gobierno, sino una revolución para la liberación política, económica, social y tecnológica de Bolivia. "No sólo somos un gobierno, somos una revolución para la liberación del pueblo boliviano, declaró.
El Ministro de la Presidencia destacó la estabilidad política y económica como claves para la permanencia del Presidente al mando del Estado; sin embargo, desde la oposición criticaron las celebraciones de oficialismo.
El disidente del MAS y exdirigente campesino Damián Condori dijo que "no hay nada que celebrar porque el denominado "proceso de cambio busca el empoderamiento del Presidente y de su entorno cercano.