Carlos Aparicio, viceministro de Seguridad Ciudadana, indicó que pequeños grupos de la oposición le hacen un "bullying (acoso) racista al gobernador del Movimiento al Socialismo (MAS) de Chuquisaca, Esteban Urquizu.
"En la ciudad de Sucre pequeños grupos de la oposición, seculares y retrógrados, están cometiendo ese acoso, dijo.
La declaración surge debido a que los vocales electorales de Chuquisaca han sido acusados de "faltas graves y muy graves al haber permitido la anulación de más de 9.000 votos destinados al FRI en las elecciones departamentales de marzo pasado, lo que permitió que Urquizu no necesite ir a la segunda vuelta, contra Damián Condori, que resultó segundo.
Contabilizados los votos de Urquizu, no superaba el 50% más uno, pero al anularse los sufragios a favor del FRI, se redujo el universo de votos válidos, y Urquizu superó esa barrera.
Al haber sido sancionados los vocales departamentales, la oposición señala que la gestión del Gobernador es ilegítima y que, por lo tanto, debe convocarse a nuevos comicios.
Ello fue rechazado por el viceministro, quien explicó que al Gobernador chuquisaqueño no le perdonan su origen campesino y la buena gestión que realiza en Chuquisaca y que por esa razón buscan desprestigiarlo.
Según la autoridad, no está en discusión la credibilidad de la legitimidad del Gobernador porque tiene el apoyo de gran parte de la población y prueba de ello es el haber ganado dos elecciones consecutivas.
Aparicio indicó que el pedido de los opositores de convocar a una nueva elección es atentatorio contra las normas vigentes y una "pataleta infantil de quienes fueron derrotados.
"Esa petición de Damián Condori es atentatoria contra la democracia, contra los principios que rigen nuestra propia ley del régimen electoral, argumentó.
Estas declaraciones surgen luego de que el excandidato por Chuquisaca Somos Todos (CST), Damián Condori, pidiera la renuncia de Urquizu y la convocatoria a una segunda vuelta electoral para elegir a la nueva autoridad departamental.