El presidente Evo Morales declaró la noche de este miércoles que si su ex pareja, Gabriela Zapata, fuera funcionaria del Gobierno o del Estado tendría que ir a la cárcel, pero, como es funcionaria de una empresa privada, dio a entender que eso no sucederá.
"Si fuera una funcionaria del Gobierno, del Estado a la cárcel; no es funcionaria, es funcionaria de una empresa privada", dijo Morales en una entrevista con la red Unitel, cuando la conductora del programa le preguntó si sería igual de implacable en este caso como lo fue con el caso YPFB-Catler por el que tuvo que ir a la cárcel el ex segundo hombre del partido gobernante, Santos Ramírez.
Una pregunta anterior estaba orientada a saber qué hará el Presidente ante la denuncia de que Zapata estaba haciéndose pasar por representante del Gobierno para obtener beneficios económicos.
"Evidentemente el año pasado me dijeron están usando tu nombre, está usando al Gobierno, desde el 2007 no tengo ningún contacto, no es mi atribución llevar a la cárcel", dijo Morales y, de inmediato, contó que "una tal señora Morales" se hacía pasar por su prima por lo que él mismo habría ordenado "métanle a la cárcel, nadie puede usar mi nombre".
De esa manera, el Mandatario entró en una contradicción porque primero dijo que no pediría cárcel para Zapata por usar el nombre del gobierno porque no era una funcionaria de Gobierno y luego contó que pidió cárcel para "una tal señora Morales" por incurrir en la misma figura irregular.
Por otro lado, no quedó claro si el año pasado le advirtieron que Gabriela Zapata o la "tal señora Morales" estaba usando su nombre.
Cuando se le preguntó si no le llamaba la atención que Zapata fuera tan rica, respondió que "ese es su problema de ella, que se investigue, la UIF (Unidad de Investigaciones Financieras) que investigue".
Ante la insistencia por saber si cuando tuvo la relación con ella, ya era una mujer de muchos recursos económicos respondió: "no conozco".
"Dentro de la juventud del MAS, en Cochabamba (empecé) mi relación, acaba el 2007, tuvimos problemas, se acabó ahí, lamento mucho tal vez por exceso de cariño a Bolivia creo que no tengo derecho a cierta privacidad, por cariño a Bolivia tal vez no hice familia", justificó el Mandatario.
Morales hizo un recuento de las veces que, según él, la derecha quiso sacarlo del poder y, al fracasar en el intento, ahora recurren al uso de una mujer y un niño.
"No han podido con estas acusaciones, ahora usan a una mujer, usan a un niño, usan a mi familia. Ni se imaginan, no han podido sacarme del gobierno ni con golpe de estado, ni con revocatorio, ni con guerra sucia, ni con guerra económica, seguimos fuertes como partido", señaló.
Morales, además, expresó su confianza en el contralor Gabriel Herbas, de quien dijo que "es incorruptible". Admitió que lo sacó del Parlamento, donde Herbas se desempeñaba como diputado del MAS, para hacerse cargo de la Contraloría porque era el único economista de la bancada.
Ante la consulta de si no tiene nada que esconder, Morales respondió: "te miro y no tengo nada".
Incluso recordó que su madre le enseñó que no debía robar y que, cuando le faltara, pidiera prestado, y cuando no pudiera pagar la deuda, rogara que le regalaran.
Los opositores acusan a Morales de haber incurrido en tráfico de influencias porque su ex pareja, Gabriela Zapata, es gerente comercial de la china Camc, una contratista del Gobierno.