La sucursal boliviana de la empresa china CAMC Engineerig Co. (Camce) fue creada en agosto de 2013 con un capital de Bs 100.000, sin embargo hasta 2015 la corporación se adjudicó contratos con el Estado por más de 574 millones de dólares. El testimonio de la conformación de la empresa tiene seis cláusulas y en la tercera refiere el capital con el que está conformada la sucursal en Bolivia.
"Conforme a lo establecido por la gerente general, señora Luo Yan, en mérito al acta de la segunda reunión de la V sesión de la Junta Directiva de fecha 27 de agosto de 2013, se establece el capital asignado de la sucursal en Bs 100.000", señala el testimonio al que accedió El Deber.
Entre las principales obras que se adjudicó la Camce están la construcción del tramo I de la ferrovía Bulo Bulo-Montero, la represa Misicuni, la planta de sales de potasio de Uyuni y la Empresa Azucarera San Buenaventura.
Actualmente la firma se encuentra sumida en un escándalo por supuesto tráfico de influencias luego de conocerse que su gerente comercial, Gabriela Zapata, fue la pareja de presidente Evo Morales, y madre de su hijo, y habría utilizado esta relación para conseguir contratos. Los vínculos entre Zapata y Morales fueron dados a conocer por el periodista Carlos Valverde.
Luego de iniciadas las investigaciones sobre el caso, se conoció que varios de los ejecutivos de la CAMC salieron del país. Según información recabada por Página Siete, la empresa Camce informó que dejó de ejercer funciones su representante en Bolivia, Li Sihai (Camilo), hijo del exembajador de China en el país, quien cerró la adjudicación de la construcción de la línea de ferrocarril Montero-Bulo Bulo.
Sihai abría retornado a su país, junto a su padre, en noviembre de 2014. También se fue de Bolivia la representante legal Yingying Yao, quien planteó una acción de amparo constitucional que frenó la ejecución de las boletas de garantía por un valor de 158 millones de bolivianos, que luego fue anulada por el Tribunal Constitucional.
El actual representante legal Lie Yang tampoco está en Bolivia.
Otro que está fuera del país, pero que aún es ejecutivo de la Camce en Bolivia, es su vicepresidente, Shaen Wei, quien se comunica desde China vía Internet, según informaron en la compañía.
Shaen Wei fue quien firmó, en marzo de 2012, el contrato para la construcción, montaje y puesta en marcha de la planta industrial de azúcar y derivados San Buenaventura.
Legisladores de oposición, miembros de la comisión legislativa que investiga los contratos entre el Estado boliviano y Camce, señalaron que pedirán al Ministerio Público que solicite a un juez un arraigo o active otra acción judicial para garantizar que los ejecutivos chinos no huyan del país y brinden un informe.