La expareja del presidente Evo Morales, Gabriela Zapata rompió el silencio y se refirió la existencia del hijo que ella asegura tiene en común con el Primer Mandatario.
La joven de 29 años envió una carta a la Representación en Bolivia del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El señor Presidente ha ordenado que en el tema que hace referencia al hijo que tenemos en común, tenga carácter de reservado, cita el texto.
La tía de Zapata, Pilar Guzmán, confirmó la veracidad de la carta y aseguró que Gabriela la firmó la mañana de este jueves.
En esta misiva, Gabriela denuncia que es amenazada de muerte si dice la verdad sobre la existencia del niño.
Esto ha llegado al colmo cuando han afirmado que el niño está muerto y que yo habría presentado un certificado de nacimiento falso (
) Por otro lado, yo vía el teléfono público que se encuentra en el COF, recibo constantes llamadas donde se me amenaza con que apareceré muerta si me animo a decir la verdad, relata.
Zapata firmó con el rótulo de una madre desesperada y pidió al representante Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Bolivia, Denis Racicot, que se haga presente en el recinto penitenciario para escuchar su verdad.
La mujer cumple detención preventiva por cargos de enriquecimiento ilícito entre otros delitos. En las últimas horas el fiscal general Ramiro, Guerrero, la acusó de usar un título de profesional y un certificado de maternidad falsos.
Asimismo, en las últimas semanas, las autoridades de Gobierno y miembros del oficialismo declararon que el hijo del Presidente no existe y que éste fue engañado y estafado, pese a que el propio Morales admitió que el niño nació.
Zapata destacó que para ella es razonable defender la vida de su hijo y su existencia.
Esta situación es ya insostenible pues no solamente se trata de un tema de justicia, que a pesar de ser acusaciones falsas, sería razonable que yo pueda defenderme, acá se trata de la vida de mi hijo, de su nombre y su existencia que está siendo cuestionada, no quiero imaginar con qué fines, escribió.