Gabriela Zapata Montaño reveló a Página Siete que convivió con el presidente Evo Morales -con quien supuestamente tiene un hijo- en tres viviendas, dos en la ciudad de La Paz y una en Cochabamba, entre 2004 y 2009.
Zapata, detenida en el penal de Miraflores desde el 24 de marzo pasado, luego de permanecer 25 días aprehendida en el Centro de Orientación Femenina de Mujeres, contó a Página Siete sobre su relación y convivencia antes y después de que Evo Morales asumiera el cargo de Presidente del país, en enero de 2006.
"Antes (era) mi protector, ahora (es) mi detractor, lamenta Zapata, quien está acusada de ocho delitos: legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias -en grado de complicidad-, enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado. Ampliaron la imputación por los delitos de ejercicio ilegal de la profesión, falsedad material, falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado al presentarse como abogada.
Luego, el Ministerio Público amplió la acusación por los presuntos delitos de contribuciones y ganancias ilegítimas.
¿Cuándo comenzó su relación sentimental con el presidente Evo Morales?
Nuestra relación se inició en 2004. Fue muy bonita. Como todo estaba cambiando, en ese entonces lo veía como un gran líder... su sentido protector. ¡Ahora me tiene encerrada aquí! De (mi) protector se convirtió en mi detractor.
¿Desde cuándo comenzó su convivencia con el mandatario?
Inicialmente, vivíamos en un pequeño departamento ubicado en la avenida Busch. Eso fue de 2004 a 2005. Era un departamento compartido con el senador del MAS Ricardo Díaz, quien ya falleció. El departamento era chiquito, se ingresaba por la cocina. La cama era pequeña, (el presidente) Evo tenía un perchero movible, era un fierro largo, ahí colgaba sus sacos, chamarras. Esa casa era de un coronel del Ejército.
Bueno, eso no me importaba mucho, pero era incómodo y le dije en reiteradas oportunidades a Evo Morales que buscara un lugar más amplio.
¿Vivió en ese departamento durante todo 2004 y 2005?
No. Me quedaba una semana y luego retornaba a Cochabamba. Yo aún vivía con mis padres. Pero cuando él estaba en Cochabamba, me llevaba a su casa que estaba en la zona Villa Exaltación, por la Laguna Alalay. Me recogía su chofer Javier Escalera.
El año 2005 era un año electoral ¿Aún así podía verse con el presidente Evo Morales?
Sí, lo acompañaba en las campañas que organizaba el MAS. Ahí fue que trabajamos con Cristina Choque (exjefa de la Unidad de Gestión Social, ahora detenida en el penal de Obrajes desde febrero pasado). Participábamos todos los jóvenes, con los de la universidad, repartiendo material, realizando diferentes actividades.
Luego, ganó las elecciones y comenzaron las presiones.
¿Qué tipo de presiones?
La presiones que tiene cualquier Gobierno. Él ya era presidente y tenía muchas responsabilidades.
¿Y su relación...?
Ante mis pedidos de conseguir un lugar amplio, un día me dijo que halló y era un departamento en el edificio Manantial. Ahí conviví con el presidente Morales hasta 2009. Cuando él viajaba me llamaba por las noches. Nunca me envió mensajes. Me preguntaba cómo estaba y me contaba sus cosas.