La Gobernación de La Paz se declaró ayer en emergencia ante la "desatención del Gobierno a sus demandas para captar mayores recursos económicos en beneficio de la región. El secretario departamental, Ricardo Mamani, señaló que estudian las estrategias para que el Ejecutivo responda a su pliego de 10 puntos.
"El Gobernador ha mandado 10 demandas al Gobierno central, además de haber pedido una audiencia con el primer mandatario. Hasta hoy (ayer) son 50 días que el presidente Evo Morales no nos ha dado ninguna respuesta. Hace oídos sordos y no tiene voluntad política para coordinar con el gobernador Felix Patzi, por lo que nos declaramos en emergencia, declaró la autoridad departamental.
Mamani señaló que ante esta situación, la Gobernación analiza medidas estratégicas para lograr atención a las 10 demandas que asegurarán los ingresos económicos que el departamento requiere . "Estamos en emergencia y debemos analizar estas medidas, reiteró.
Entre las demandas presentadas por la Gobernación está la asignación del 4% de coparticipación tributaria nacional o el 15% del aporte tributario departamental. "Los paceños aportamos por impuestos el 26% de las cifras a nivel nacional, pero no recibimos retribución. Los municipios reciben un 20% y las universidades un 5%, pero la Gobernación de La Paz y de otros departamentos no reciben nada, argumentó Mamani.
Otro de los planteamientos se refiere a que la administración del peaje de la autopista La Paz-El Alto pase a manos de la Gobernación para obtener los ingresos que ahora administra la ABC. Asimismo, pide la tuición en el manejo del uso de energía eléctrica del departamento.
"Es la Gobernación la que financia y ejecuta las obras requeridas para la electrificación, pero es el Gobierno central el que administra el uso de la energía. Pedimos que éste también pase a la administración departamental, aseveró Mamani.
La semana pasada, el gobernador de La Paz, Félix Patzi, anunció que después de las fiestas julias implementará una serie de estrategias por recursos. No descartó una huelga de hambre para obtener la atención del Gobierno a las demandas.
"Es una necesidad histórica para el departamento que no puedo seguir postergando. Soy muy honesto y sincero, voy a luchar hasta morir, afirmó.