En seis años la Caja Nacional de Salud (CNS) tuvo cinco gerentes generales y afronta más de 1.000 procesos jurídicos por mala administración en todo el país.
Según un análisis del Gobierno, representantes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Federación Nacional de Trabajadores de la Seguridad Social (Fensegural), la injerencia política, la corrupción y las roscas internas y externas socavan a la institución que tiene un ingreso mensual de 134.876.671 de bolivianos.
"La Caja Nacional es una institución que la creamos los trabajadores hace más de 60 años porque no teníamos un seguro de salud. Se creó con recursos propios lo que ambicionaron todos los gobiernos de turno, todos han metido su mano en esta institución, por eso desde siempre tropezó con diferentes falencias, afirmó el secretario de Conflictos de la COB, Emilio Izquierdo.
Contó que no sólo los gobiernos de turno se beneficiaron de la institución sino también las "roscas que se armaron dentro y fuera de la institución, entre los cuales mencionó a los administrativos, sindicatos del ente gestor y miembros de la COB.
"Esos querían saquear a la CNS y obtener su propio beneficio, lo peor era que ninguno de los gerentes que estaban a cargo de nuestra caja hacían algo para mejorar la situación, comentó y recordó que esa fue una de las razones para que tras una lucha de la COB, en 2012, el Gobierno emitiera el Decreto Supremo 1403 que promovió la reestructuración de la institución en un periodo de dos años.
A decir del secretario de Relaciones de la Fensegural, Diego Medina Rubín de Celis, las cabezas "siempre han salido de la institución por denuncias, aunque todos tienen derecho a la inocencia hasta que se compruebe lo contrario. Pero del último (gerente Mario Aramayo), no conocemos nada.
La designación de Juan Carlos Alvarado como gerente general de la CNS en noviembre de 2011, en reemplazo de Saúl Peredo, tiene algo en común con el nombramiento de Aramayo: la designación "unilateral del Gobierno sin consenso con la COB.
Un año después, en diciembre de 2012 -tras la emisión del Decreto 1403 de la Reestructuración de la CNS- Alvarado fue cambiado por René Bustillos. "Él fue el único que duró tres años en su gestión. Ya en marzo de este año (2016) lo reemplaza Mario Aramayo, destacó Medina.
Sin embargo, Aramayo duró en el cargo nueve meses porque, el lunes pasado, la ministra de Salud, Ariana Campero, posesionó al ingeniero comercial con post grado en Salud Pública, José Alfredo Jordán, como nuevo gerente general nacional de la CNS.
"Todos los anteriores gerentes fueron médicos. Esta institución siempre fue dirigida por médicos, porque saben cómo es manejar una institución de salud, saben las necesidades y las prioridades, ahora nos imponen a un ingeniero comercial que no sabe el manejo de la CNS y por eso lo rechazamos, añadió Medina.
En el momento de posesionar a Jordán, Campero mencionó que el Instituto Nacional de Seguros de Salud (Inases) encontró diferentes problemas en la CNS.
"Estamos profundamente preocupados por la situación actual de la CNS, por las prestaciones de servicios que tiene, por problemas de disímiles causales y ambiguos y por la insatisfacción de sus asegurados, afirmó Campero.
Destacó que por ser el seguro más antiguo -ya que en enero cumple 61 años- con mayor numero de asegurados, tiene "un mayor número de problemas.
En tanto, el director del Inases, David Severich, complementó que la CNS "está atravesando por una crisis estructural, administrativa financiera y por eso los desafíos son grandes.
A decir del jefe de la Unidad de Transparencia, Romualdo Almonte, en este año se registró denuncias de incompatibilidad funcionaria "lo más común. Explicó que esos casos se refieren a que hay familiares que trabajan dentro de la entidad.
"El Ministerio de Transparencia nos envió una lista de estos casos, dijo, aunque comentó que éstos son complicados de sancionar, porque "antes, según la Ley Financial, esto se sancionaba, pero el artículo se declaró inconstitucional. Sin embargo, para recibir al personal en las convocatorias, muchos "omiten o falsean datos indicando que no tienen familiares en la institución, cuando tienen.
Las falencias que hay en la CNS datan de años atrás, por eso en 2014, la COB presentó una carpeta de cientos de denuncias de corrupción, nepotismo y maltrato a los pacientes y tráfico de pacientes en la institución. En dichos actos ilícitos se implicó a varios dirigentes de Fensegural, ejecutivos de la administración y a ejecutivos de la COB.
"Se ha realizado toda una intervención, se levantaron varios nombres, se iniciaron procesos, pero ¿quién fue sancionado? Nadie. Los procesos están en el olvido, por eso ahora exigimos que el nuevo gerente informe sobre los procesos y se los impulse nuevamente, destacó el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) de La Paz, Hugo Tórrez.
Por su parte, Izquierdo manifestó que en un periodo de cerca de 10 años la COB recibió un sin fin de denuncias. "En todo el país hemos instruido que se inicien más de 1.000 procesos, pero lamentablemente jamás ganamos. No sé qué es lo que pasa. O no avanzan los casos o simplemente perdemos, pero raros son los casos que llegaron a la conclusión, lamentó.
La CNS aglutina más de tres millones de asegurados entre trabajadores y familiares y cuenta con más de 2.000 médicos.
El miércoles, en un ampliado de la COB, se declaró en estado de emergencia e instruyó al directorio de la CNS no sesionar con Jordán, porque su designación es política.