El presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, ordenó que se reubique a los mineros que están trabajando por encima de la cota 4.400 en el Cerro Rico de Potosí como parte de las acciones destinadas a evitar un mayor daño a su estructura, según anunció ayer el gobernador Félix Gonzáles Bernal.
El titular de la Gobernación informó, en conferencia de prensa, que el pasado jueves se reunió el presidente con los técnicos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y representantes de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) para analizar en qué situación se encuentra el Sumaj Orcko.
En la reunión, el presidente solicitó que la Comibol y la Gobernación definan las áreas que se les otorgará a los cooperativistas que se encuentran en las galerías de la parte alta del yacimiento minero por lo cual ya se identificaron las zonas y se establecerán las respectivas condiciones para el traslado.
Félix Gonzáles anunció que la Gobernación apoyará por esta única vez a las cooperativas mineras para que puedan ir a operar en otras áreas del Cerro rico de Potosí.
PRIMER PASO
El gerente regional de la Comibol, Carlos Colque, manifestó que la reubicación de los cooperativistas de la parte alta será un proceso cuyo primer paso es el cierre de Moropoto y el traslado de las cerca de 800 personas que estaban en la zona alta a un área inferior llamada mina Triunfadora.
De ese total de personas, sólo el 30 por ciento sería socio cooperativista y el 70 por ciento lo componen trabajadores que no son parte de la cooperativa y sólo ganan su sueldo por realizar labores para los primeros.
Se conoce que solamente son tres socios los que estaban trabajando en la zona de Moropoto y que se resistieron a salir de ese sector hasta el último momento, los hermanos Delgado fueron señalados como los que estaban trabajando en esa zona próxima al relleno del hundimiento.
Carlos Colque destacó que se está trabajando coordinadamente con los dirigentes de la Fedecomin para consolidar el traslado de los mineros a áreas mucho más seguras que las actuales que enfrentan altos niveles de roca fragmentada por los años de actividad extractiva de minerales.
No se pudo lograr la versión de los cooperativistas mineros pese a llamar al celular del presidente de la Fedecomin, Carlos Mamani, pero de acuerdo con lo señalado por el gerente regional de la Comibol, se está trabajando coordinadamente con el actual directorio de la institución que aglutina a las cooperativas mineras que trabajan en el cerro potosino.
Los dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo) demandan paralizar los trabajos que están próximos al hundimiento y encarar labores de prevención para evitar mayores daños e incluso un eventual colapso del relleno. Asimismo, lamentan que los representantes de instituciones no cumplan su trabajo de velar por el patrimonio mundial.
469 AÑOS de explotación tendrá el cerro el 1 de abril de este año porque los españoles tomaron posesión el año 1545.
Patrimonio
El Cerro Rico de Potosí, junto con la Villa Imperial y las lagunas coloniales del Kari Kari, fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) el año 1987.
Debido al elevado deterioro del cerro, se abrió la posibilidad de que la Unesco declare al conjunto colonial como Patrimonio en riesgo, con lo cual se priorizaría la atención a este sitio para consolidar la estabilización del yacimiento minero, según se conoció a fines de enero, cuando una misión llegó a verificar los trabajos de relleno del hundimiento.
Dirigentes del Comité Cívico Potosinista plantearon ante el representante de la Unesco que se realicen gestiones para que las instituciones bolivianas paren las labores de la parte alta.
El cerro tenía una altura de 5.183 metros y una circunferencia de 5.573 metros en la época colonial.
En 1964 solamente tenía una altura de 4.786 msnm y una circunferencia de 6.500 metros debido a procesos naturales como el meteorismo y los trabajos de extracción de carga.
Actualmente su altitud es menor tras el hundimiento de junio de 2010 que dio lugar a trabajos de relleno que están en riesgo por la extracción de carga.