El Fiscal General del Estado, Ramiro Guerrero y la Consejera de la Magistratura, Wilma Mamani, inauguraron oficialmente en Santa Cruz, el Programa Piloto de Unidades de Flagrancia, que tiene el objetivo de impedir el congestionamiento de casos en juzgados y fiscalías, evitar la retardación de justicia y luchar contra la impunidad, respetando los derechos humanos.
Guerrero manifestó que este programa permitirá que fiscales y jueces puedan aplicar, con criterio uniforme y adecuado, el procedimiento inmediato en caso de delitos de flagrancia, cuya definición, según el Código de Procedimiento Penal, expresa que existe dicho acto cuando el autor de un hecho es sorprendido en el momento de intentarlo, de cometerlo o inmediatamente después, mientras es perseguido por la fuerza pública, el ofendido o los testigos presenciales del hecho.
En una etapa de crisis que está atravesando el sector justicia, nos toca hoy la difícil tarea y misión de desmontar esa vieja estructura, no sólo en cuanto a la institucionalidad, sino también en cuanto a la mentalidad de algunos operadores de justicia, de hacer procesos largos, tediosos y cansadores, que lo único que buscan es retardar la justicia, generar un espacio propicio para la corrupción, para el negociado y poder arreglar situaciones incluso fuera del propio marco de la ley y el procedimiento, dijo.
La autoridad señaló que ante esa situación no se puede estar con intereses mezquinos, individualistas o de figuración personal y todas las instituciones involucradas en el área deben trabajar de manera conjunta y coordinada para solucionar esta crisis judicial.