Según el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Mario Yaffar, el aumento en los costos de producción y la fuerte competencia en el mercado interno fueron los factores primarios que restaron dinamismo a la industria manufacturera boliviana; en ese contexto, la CNI estimó que la industria manufacturera reducirá su tasa de crecimiento de 5,8% en 2013 a menos de 5% en 2014.
De acuerdo a la explicación de Yaffar, los rubros que registraron mayor crecimiento industrial fueron alimentos y bebidas alcohólicas, cemento y metal mecánica y los rubros que experimentaron regular crecimiento fueron medicamentos e industria gráfica. El rubro textil fue el sector con menor crecimiento.
Los departamentos que experimentaron mayor ritmo de actividad industrial fueron Santa Cruz, La Paz y Cochabamba y los departamentos con menor crecimiento industrial fueron Tarija, Potosí, Chuquisaca, Beni y Pando.
Por una parte, el aumento en los costos de producción que resta dinamismo a la actividad industrial son consecuencia: 1) del incremento gradual y sostenido de los costos laborales (aumento salarial de 10% al haber básico, 20% al salario mínimo nacional, y el segundo aguinaldo); 2) del incremento de los costos de insumos y materia prima nacional e importada; 3) del aumento de los costos de arrendamiento de bienes inmuebles; 4) de la suba de los costos de transporte, logística, servicios y estibaje, entre otros factores.
El incremento de los costos de producción se alimenta, a su vez, por los visos de enfermedad holandesa que experimenta el país. En 2014 existió escasez de mano de obra industrial, puesto que la mano de obra migró a sectores como la minería, economía de la coca y construcción que pagan mayores salarios.
Por otra parte, la fuerte competencia en el mercado local que afecta a la industria nacional se caracteriza por: 1) La expansión del contrabando, 2) El incremento de las importaciones, 3) El crecimiento de la informalidad, y 4) La devaluación del tipo de cambio en países vecinos.
El resultado es una competencia desleal y desigual en desmedro de la industria formal. La balanza comercial industrial manufacturera (bebidas y alimentos) en 2014 arroja un saldo negativo de 69,9 millones de dólares.