En diferentes actos públicos y sobre todo, durante asambleas campesinas de occidente y oriente de nuestro país, el primer mandatario Evo Morales habló y se refiere muy a menudo sobre la necesidad de crear liderazgos que continúen el proyecto del Movimiento Al Socialismo.
¿Premonición o necesidad? Lo cierto es que el jefe del MAS insiste en esta solicitud a sus bases. Así lo hizo la semana pasada durante el Ampliado de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, realizado en la población chapareña de Lauca Ñ en la que además, anunció implícitamente que este sería su último período a la cabeza del gobierno central.
Tenemos cinco años para preparar quién va a ser el nuevo presidente a partir del 2020, y este es otro debate. Si somos responsables de nuestro instrumento político, es parte del debate de esta organización (...) Por favor compañeras y compañeros, escúchenme, quisiera de parte de ustedes de ahora cómo preparar para que el 2025 quede otro compañero de presidente, dijo.
Las palabras del mandatario Morales Ayma tienen a nuestro juicio tres connotaciones. 1.- Que posiblemente no aspire a un cuarto período presidencial; 2.- Que estarían prácticamente excluidos de la posible nueva candidatura, los actuales dirigentes de origen campesino: Félix Patzi, Lino Villka y Felipe Quispe y 3.- Que un nuevo líder del Chapare sería el escogido.
La convocatoria a nuevos liderazgos, tal vez, sea una invitación a los dirigentes de lo que Evo Morales definió: El trópico de Cochabamba es el epicentro del instrumento político, es decir al sector cocalero que, según entendemos, sería legítimo heredero de su liderazgo.