De acuerdo al diario La Razón, la ocupación actual del satélite, denominado técnicamente TKSAT-1, es del 48%; la facturación mensual es de 1,5 millones de dólares. Para llegar a la plena ocupación, la Agencia Boliviana Espacial (ABE) trata de impulsar el desarrollo de los mercados en bandas Ku y Ka.
En primera instancia, se han firmado contratos con las telcos que operan en el país -la principal es la estatal Entel- con lo cual se llegaría a fines de año al 70%. Para el resto, Iván Zambrana, director ejecutivo de la ABE, señaló que no hay demanda, ya que la Ku se utiliza para comunicaciones satelitales de radio y televisión, y la Ka para acceso a Internet vía satélite, dos aplicaciones no desarrolladas aún en Bolivia.
En mayo, Entel se comprometió a utilizar el Túpac Katari por quince años, con lo cual se pagarían los 302 millones de dólares invertidos en la fabricación y puesta en órbita del satélite. La ABE considera que el satélite será totalmente rentable en 2016 y señala que las empresas que utilizan el TKSAT-1 pueden ahorrar entre 20% y 30% en gastos operativos y descontar el IVA, lo que otros proveedores no hacen por estar ubicados en el exterior.
La fuente no hace una comparación de precios entre los diferentes proveedores.