La presidenta de la Cámara de Diputados de Bolivia, Gabriela Montaño, advirtió a Estados Unidos que aquí no logrará consolidar un "golpe suave" como lo hace en otros países de la región.
Al participar en el XII Congreso Ordinario de la Federación de Mujeres Campesinas del Trópico, en Cochabamba, Montano explicó esa aseveración porque en este país andino hay mujeres, hombres y organizaciones sociales dispuestas a dar la vida por el proceso de cambio.
Aclaró la dirigente parlamentaria que en Bolivia no se trata de un ataque sólo de la derecha nacional sino de intereses transnacionales, del imperio, que quieren golpear a este gobierno y a su presidente como lo han hecho en Brasil y lo hacen en Venezuela.
El caso denominado Zapata sobre el supuesto hijo del presidente Evo Morales y un presunto tráfico de influencias fue utilizado para dañar al Gobierno y la imagen del Jefe de Estado por la derecha boliviana e intereses foráneo, explicó Montaño.
Indicó que después de tres meses del referendo del 21 de febrero se supo la verdad, que el "hijo" no existe y que Gabriela Zapata, con quien Morales tuvo una relación, utilizó otro niño para hacer creer se trataba del que supuestamente tuvo y afectar su imagen.
La Presidenta de la Cámara Baja cuestionó la relación que entablaron los seguidores de dirigentes de la derecha nacional con el entorno de Zapata y dijo que no cree que se reunieron sólo para "tomar cafecito".
La legisladora reivindicó el liderazgo del jefe de Estado y aseveró que se trata de un liderazgo único, histórico e insustituible.
Indicó que así como hay un sólo liderazgo en el proceso de cambio y es el del presidente Morales, hay una sola dirección y una sola fuerza compuesta por las organizaciones sociales del país, cuya unidad asegura la continuidad de las metas trazadas hasta el 2025.